La reconocida tasadora TINSA constata que en el mercado residencial de obra nueva y segunda mano la caída de precios (con máximo en 2.007 de 41%) ha terminado.

Esa caída de precios ha sido producto de una profunda crisis de empleo, que hizo que la demanda de viviendas sea meramente testimonial, y de la contracción del crédito.    Pero ahora la situación ha cambiado ya que se compra más y se financia más y esto hace que los precios remonten. La actividad ha sido mucho más intensa entre los actores corporativos, con la participación de sociedades de inversión colectiva en activos inmobiliarios, muchas veces financiadas con dinero del exterior. El dinero foráneo también protagoniza el nuevo mercado de la compraventa ayudando a su recuperación, así se constata por los datos de los registros de propiedad (el 13 % de la compraventas en la costa española del Mediterráneo las firma un no residente).

La actitud de la banca también contribuye a esta recuperación, vuelve la banca a prestar con garantía real) porque debe renovar su cartera de crédito.

La sostenibilidad de esta recuperación será posible si se está vigilante para evitar la concesión acelerada del crédito y el avance de los precios.